JUEVES 19 de diciembre de 2002- Año 85 -Nº 29227
Internet Año 7 - Nº 2337 | Montevideo - Uruguay
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FE | El supuesto milagro se produjo en el barrio Los Molles, en las afueras de la ciudad, en la casa de Sergio Rosa, quien se considera "protegido"
La Virgen apareció en Tacuarembó

Miles de peregrinos llegaron hasta una casa humilde, en cuya puerta aprecian el contorno de una Virgen

TACUAREMBO | D. LOPEZ MOROY

La fe reverdeció en Tacuarembó. En cuanto se corrió la voz de que había aparecido la imagen de la Virgen María en un barrio humilde a tres kilómetros del centro de la ciudad, miles de personas comenzaron un peregrinaje espontáneo para presenciar el prodigio.

Motos, autos, bicicletas y gente a pie llegan atraídos por el supuesto milagro. La voluntad de creer es manifiesta. Son muchos los que no ponen en duda la aparición a pesar de no haberla visto todavía.

Todo comenzó el domingo, en la casa de Sergio Rosa, la vivienda número 27 del complejo Los Molles. Rosa vio el contorno de lo que parecía la imagen de la Virgen, reflejada en el vidrio de la puerta de su casa y llamó a su esposa y a sus tres hijos para compartir el hallazgo. Pronto serían cientos y luego miles, los que llegarían hasta allí para presenciar la aparición.

Lo que ven quienes tienen la paciencia para hacer colas larguísimas frente al 27 de Los Molles es el contorno violáceo de la anatomía de una mujer, según los trazos clásicos que representan a la Virgen María. Se observa desde adentro de la casa, a contraluz a través del vidrio escarchado de una especie de postigo que tiene la puerta de hierro.

Rosa le contó a un vecino y éste a otro, y se armó un grupito, y después apareció una radio y ahora llega gente desde la campaña y desde otros departamentos a ver a la Virgen. El dueño de casa no vacila en permitir a todos que presencien el hecho, que llega a ser incómodo, por ejemplo, cuando un grupo llegado desde Salto por la noche pretendió entrar, y lo logró.

A pesar de que parecería que el fenómeno requiere la luz del sol para observarse, hay fieles que afirman que lo vieron de noche.

Rosa cree con firmeza en el carácter milagroso de ese fenómeno visual. Unos días antes el dueño de casa sufrió un accidente con la moto, chocó contra una camioneta casi de frente, y sin embargo resultó ileso. "Yo no podía creer que no me hubiera herido", manifestó.

A partir de la aparición de la imagen, Rosa entiende que el resultado feliz de ese accidente se debe a la protección milagrosa de la Virgen.

Entre los fieles que concurren a presenciar el fenómeno, nadie duda que Rosa está en lo cierto. Y si faltan pruebas para asegurar el carácter milagroso de la aparición, el martes, día de la explosión de fe, el 27, número de la vivienda elegida por la Virgen, salió a la cabeza en la quiniela. Son unos cuantos quienes se jactan de haber sabido interpretar las señales y entonces jugaron y ganaron con el 27.

Rosa, funcionario municipal, como todos en las viviendas, no para de pensar en el suceso. Un año atrás había visto un programa de televisión brasileño, que informaba sobre la aparición de una virgen en el sur de Brasil y hablaba de una especie de profecía que auguraba una próxima aparición en la región. Rosa está seguro de que ésta es la virgen anunciada en ese momento.

El entusiasmo de fe del dueño de casa es compartido por muchos. Eulogia, una señora que hacía la cola para ver a la Virgen por segunda vez, explicaba que la imagen le trasmitió "un extraño sentimiento de bienestar espiritual".

Otros no sólo concurrieron a ver por sí mismos el fenómeno, sino que llevaron sus esperanzas consigo. Estela, una madre joven de la ciudad, rogó a la Virgen por la salud de un familiar, y afirma que notó la evolución favorable en cuanto llegó a su casa.

Los testimonios son cada vez más numerosos. El problema de que el fenómeno se observe a contraluz no es obstáculo para que muchos lo aprecien de noche. Las dificultades crecientes a los largo del año y la proximidad de las fiestas navideñas ayudaron a que se produjera el estallido de fe. Hay familias enteras que se acercan para presenciar el hecho, porque entienden que hay un mensaje que se debe interpretar con espíritu navideño.

La Iglesia prefiere la cautela

La Iglesia Católica prefiere no pronunciarse sobre el tema. Diferentes representantes del clero declinaron realizar declaraciones. Se pudo ver a un cura concurrir al lugar de los hechos, pero se retiró sin pronunciar palabra.

Sin embargo, el sacerdote de la catedral San Fructuoso, Mario Nigro, puso en duda la autenticidad de la aparición. "Me resulta extraño que en estas supuestas apariciones o manifestaciones no haya vínculo con Cristo. Cabe preguntarse por qué estas manifestaciones ocurren al margen de la voluntad de Jesús, cuando lo importante de la fe cristiana es Cristo", manifestó el religioso.

Nigro explicó que se trata de una manifestación de fe subjetiva. "Para la Iglesia la fe radica en un Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo", sentenció el sacerdote y aclaró que hay criterios para discernir sobre la autenticidad de este tipo de fenómenos.

La Iglesia suele tomar con mucha cautela las supuestas apariciones y milagros que aparecen en las distintas comunidades. Para que la Iglesia promueva este tipo de creencias requiere un proceso que muchas veces determina que no hubo tal milagro, o simplemente la repentina fe se calma y ya nadie se ocupa del tema.

En el caso de la lágrima que apareció en la mejilla de la efigie de la Virgen de Rosario, la Iglesia nunca aseguró que fuera un milagro.


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LA CASA. Día y noche la vivienda de Sergio Rosa se ve inundada de peregrinos, desde que apareció la Virgen