El presidente Eduardo Duhalde aseguró hoy que Argentina alcanzará antes de fin de año su demorado acuerdo con los organismos de crédito, pero el FMI se limitó a comentar que la negociación continúa.
Un portavoz del ministro de Economía, Roberto Lavagna, dijo que el país negocia una ayuda crediticia que permita reprogramar los pesados vencimientos de la deuda multilateral hasta finales de 2003, y desestimó la posibilidad de que se firme un pacto de corto plazo.
Una acción en camino al acuerdo la produjo la Cámara de Diputados, al aprobar el jueves y girar al Senado el proyecto de presupuesto 2003, para satisfacer una de las condiciones puestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Seguramente, antes de fin año estaremos cerrando un acuerdo con los organismos internacionales", indicó Duhalde en un acto en la Casa de Gobierno convocado para anunciar un incremento salarial de 50 pesos (14 dólares) para los trabajadores del sector privado.
Argentina debe firmar un pacto primero con el FMI para después ampliarlo al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), a los que debe pagar unos 14.000 millones de dólares hasta diciembre de 2003.
A raíz de versiones de prensa sobre un presunto principio de acuerdo, el vocero del FMI en Washington, Tom Dawson, dijo que las conversaciones con Argentina "continúan", pero aclaró que no tenía otra cosa que anunciar.
Argentina debe afrontar cuotas de la deuda multilateral por un total de 10.000 millones de dólares hasta mayo, cuando Duhalde deberá transferir el mando a quien sea el presidente elegido el 27 de abril de 2003.
La suma de vencimientos es equivalente a las reservas que guarda el Banco Central argentino, por lo cual el Gobierno decidió conservar la estabilidad monetaria antes que dejar al próximo mandatario sin un dólar en el tesoro.
La crisis hizo caer el Producto Interno Bruto (PBI) un 13,3% acumulado entre enero y setiembre pasado, con una baja interanual de 10,1% en el tercer trimestre, aunque se registró un crecimiento de 0,2% en relación con el trimestre anterior, informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
Lavagna había señalado que si en el cuarto trimestre se produce una variación positiva respecto del inmediato anterior, podrá anunciarse el fin de la recesión instalada en 1998, al registrarse tres trimestres consecutivos de incremento.
Hasta ahora, la economía creció 0,8% en el segundo trimestre respecto del primero y 0,2% en el tercero respecto del segundo.
En su afán por resucitar las conversaciones, luego de tres días de misión técnica del FMI en Buenos Aires, el Gobierno canceló pequeños vencimientos de la deuda multilateral, como gesto de buena voluntad.
Lavagna declaró el miércoles a la televisión local que el acuerdo está en manos del directorio del FMI y de la influencia que pueda ejercer el grupo de potencias nucleado en el G7 (Grupo de los siete países más industrializados).
Argentina mantiene en mora su deuda con acreedores privados y entraría en default total si no cumple los vencimientos que se avecinan con las entidades multilaterales.
El Gobierno debe cancelar el próximo 17 de enero una cuota de unos 1.000 millones de dólares con el FMI, que fue prorrogada hace un año y no puede ser postergada de nuevo.
El país debe abonarle una cuota de 877 millones de dólares al BID, cuyo presidente, Enrique Iglesias, llegó a Buenos Aires y almorzó con Lavagna, tras lo cual permanecerá hasta el viernes en visita privada, sin formular declaraciones, dijo a la agencia de noticias AFP una fuente del banco.
Argentina acumuló atrasos en los pagos de su deuda pública y privada por unos 7.700 millones de dólares, entre enero y setiembre pasado, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
AFP