Con una lesión que puede ser algo más delicada de lo que se creyó en principio, Sebastián "El Loco" Abreu se repone del accidente en el que murió su amigo Pedro Fernando Suárez (38). El goleador del Cruz Azul de México admitió que había tomado alcohol, aunque no se le pudo practicar el test de alcoholemia debido a una dolencia laríngeo–traqueal, que experimentó a causa del vuelco. Si bien los informes periciales aún no fueron completados, de acuerdo con sus propias declaraciones al personal de la Seccional 23a. de La Floresta, se desplazaba a 130 kilómetros por hora.
Abreu se dirigía hacia el balneario Piriápolis para reunirse con su esposa y su hija, según la información manejada por sus familiares. Tras el accidente, en su ciudad natal (Minas) se seguían las novedades sobre el tema con una mezcla de congoja e incertidumbre por la suerte del astro del fútbol. Apenas se enteraron del hecho los padres de Abreu y sus hermanos se trasladaron a la mutualista Médica Uruguaya donde permanecía internado. La muerte de Suárez, también minuano, quien además era el mejor amigo de Abreu causó un profundo impacto en esta ciudad.
Mientras tanto, la Policía canaria y el Juzgado de Ciudad de la Costa recaban todos los elementos del caso con el fin de adoptar decisiones sobre la responsabilidad de la popular estrella deportiva en el accidente.
IMPACTO. La camioneta Jeep Grand Cherokee había ganado velocidad en la Interbalnearia, cuyo pavimento estaba mojado debido a las lluvias de la madrugada. La visibilidad general era escasa a las 6 de la mañana y cuando la camioneta de matrícula argentina CSK 359 subió la cuesta de la ruta a la altura del kilómetro 69,800, Abreu perdió el control de la máquina que se desvió a la izquierda y fue a impactar contra dos columnas sobre la banquina. El propio Abreu declararía más tarde que un "golpe" de viento le hizo perder el control del volante.
Unas horas antes Abreu había estado con sus compañeros del Club Nacional en una reunión. Sus planes consistían en regresar a la casa que había alquilado en Piriápolis, junto con uno de sus mejores amigos, Pablo Suárez. Pero la fatalidad conspiró de la peor manera. Su amigo no logró sobrevivir al impacto que experimentó la camioneta luego de chocar con dos columnas y volcar cerca del acceso al balneario Biarritz de la Costa de Oro. Aún fuertemente aturdido por la colisión cuando llegaron los primeros móviles policiales y de servicios de emergencia, Abreu alcanzó a responder algunas preguntas que los efectivos de Policía Caminera y de la comisaría local debieron efectuarle para comenzar sus actuaciones.
SORPRESA. Paola Firenze, de 23 años, es esposa de Sebastián Abreu. En la mañana de ayer, se encontraba descansando en la casa de veraneo que había alquilado junto con su esposo en Piriápolis.
"Me enteré tarde del accidente", dijo Firenze a El País. Agregó que el motivo de ello fue "nadie sabía" el teléfono de esa vivienda y el celular lo tenía apagado.
Se enteró de la mala noticia a través de Marcelo Saralegui y otros jugadores de Fénix, quienes conocían el lugar de descanso del "Loco" Abreu.
A media tarde de la jornada pasada, ya en la sala de espera de la Médica Uruguaya, a la esposa de futbolista se le notaba descontraida, aunque en su rostro habían secuelas de la mala noticia recibida. Lo que la dejaba tranquila era que Abreu siempre estuvo consciente luego de haber protagonizado el accidente en la entrada del balneario Biarritz.
Por su parte, fuentes médicas indicaron que el Juzgado de la Ciudad de la Costa solicitó a la mutualista exámenes de sangre y orina para constatar la cantidad de alcohol que había consumido Abreu antes del accidente.
Tres días enobservación
Sebastián Abreu permanecerá tres días internado en observación y posteriormente será dado de alta. En la tarde de ayer los médicos que lo atendieron en la sociedad Médica Uruguaya indicaron a El País que la salud del jugador es buena y estable.
"A la ocho de la mañana recibimos al paciente en emergencia. El mismo estaba lúcido y relataba parcialmente el accidente. Presentaba un traumatismo de cráneo y tórax que no revestían gravedad", explicó la Dra. Eva Fogell. Su estado fue estudiado clínicamente con radiografías y tomografías. El jugador también sufrió una contusión en el pulmón izquierdo pero se comprobó que tampoco reviste gravedad.
Los profesionales indicaron que al ingreso del jugador a emergencia no se le constató aliento alcohólico Raul Carbajal, Jefe de Traumatología expresó que desde el punto de vista de su aparato locomotor Abreu no tienen ningún tipo de fractura. Tiene un hematoma en el homóplato izquierdo que lo mantiene dolorido pero no tendrá problemas y evolucionará favorablemente en pocos días.