Como el "abanderado en la lucha por la libertad" durante la dictadura, califico ayer el Senado al extinto ex vicepresidente Enrique Tarigo, al realizar un homenaje tras su fallecimiento, el pasado fin de semana.
En presencia del ex presidente Julio Sanguinetti y de numerosos dirigentes colorados que conformaron en 1982 la corriente Libertad y Cambio que se tradujo en 1984 en la lista 85, senadores de todos los partidos y por encima de las diferencias políticas, recordaron con respeto y admiración al ex vicepresidente durante la primera administración tras la dictadura militar.
El vicepresidente Luis Hierro y Juan Adolfo Singer por el Partido Colorado, Carlos Julio Pereyra y Luis Alberto Heber por el Partido Nacional, José Korseniak y Danilo Astori por el Frente Amplio y Rafael Michelini por el Nuevo Espacio, evocaron la figura de Tarigo, destacando el rol protagónico que tuvo en el marco del voto por el No en el plebiscito de 1980, su devoción por el derecho, su actividad periodística en El Día y en el semanario Opinar y su condición de militante hincha del Club Nacional de Fútbol.
Hierro dijo que Tarigo fue "uno de los mejores periodistas políticos que ha tenido el país en décadas" y recordó las palabras expresadas por Sanguinetti en el sepelio el pasado fin de semana cuando sostuvo que fue "la voz de todos nosotros".
Agregó que "fue uno de los profesores más brillantes de la Universidad" y agregó que "brilló en todas las actividades que encaminó" y tuvo una "vocación al servicio de las ideas, aunque no era apto para desarrollar tareas de organización partidaria".
Dijo que tuvo una "vida formidable" y sostuvo que "asumió la muerte con grandeza. Ha muerto un luchador por la libertad".
El senador Pereyra, por su parte, dijo que la muerte de Tarigo "es una pérdida para la República" y "cumplió su juramento de respeto al derecho en la forma más íntegra, digna y valiente que se puede cumplir". Agregó que su muerte "es una de las horas más tristes para la democracia uruguaya".
El senador Astori, en tanto, calificó a Tarigo como "uno de los más valiente paladines de la libertad en las horas más oscuras". Recordó que en octubre de 1973 cuando fue intervenida la Universidad encabezo en los momentos más adversos un "gesto de rebeldía al renunciar como profesor de la Facultad de Derecho, siendo un estandarte de enfrentamiento a la arbitrariedad".
Astori dijo que Tarigo fue "una de las piedras angulares de la recuperación de la libertad" y recordó especialmente el debate en vísperas del plebiscito de 1980, "cuando Tarigo aplastó con argumentos jurídicos, diciéndoles cosas en la cara a los tiranos". Recordó que fue una adversario "durísimo" pero destacó su lealtad. "Era un adversario que todos queremos tener para discutir con él", precisó.
El senador Heber recordó la militancia de Tarigo en la defensa del decanato reclamado por el Club Nacional de Fútbol. Dijo que gracias a ello se pudo acercar a él. "Era un hombre contundente, duro y hosco, difícil de arribar. Cinchamos juntos por la actual directiva de Nacional y allí descubrimos un hombre cariñoso y simpático cuando se coincidía con él", afirmó.