El futbolista uruguayo Sebastián El "loco" Abreu, delantero del mexicano Cruz Azul y de la selección de su país, se recuperaba hoy de un accidente carretero en Uruguay, en el que murió su acompañante, dijeron los médicos que lo atienden.
La justicia, que investigaba el caso para conocer si el jugador conducía alcoholizado o había violado los límites de velocidad, decidió archivar el caso, lo que eximió a Abreu de responsabilidad en la muerte de su amigo, Pedro Suárez.
El jugador, de 26 años y quien se encuentra de vacaciones en el país, sufrió lesiones leves tras impactar su camioneta en la madrugada del jueves contra un poste del alumbrado público a 68 kilómetros de Montevideo, cuando se dirigía hacia el balneario de Piriápolis, pero Suárez murió instantáneamente.
"Abreu está bien. Está dolorido y tiene hematomas por los golpes pero no aparecieron más lesiones", dijo la doctora Sandra Rovira.
Por su parte, el abogado del jugador, Alejandro Balbi, dijo a periodistas que el juez de la causa archivó el expediente. "No halló ningún mérito (razón) para procesarlo".
"Hubo (examen de) alcoholemia y salió grado cero. Estaba conduciendo dentro de los límites de velocidad permitidos, o sea que el accidente se debió a una fatalidad y de acuerdo a los informes, las causas fueron climatológicas", señaló a un canal de televisión.
Un portavoz de la policía había dicho el jueves a Reuters que el futbolista admitió haber bebido y que, durante el accidente, habría influido que el pavimento estaba mojado por la lluvia.
Abreu, cuya ficha pertenece al equipo español Deportivo La Coruña, se caracteriza por sus cambios repentinos de aspecto y por utilizar el número 13 en la camiseta y botines blancos.
El futbolista, que jugó para el uruguayo Nacional, el argentino San Lorenzo y el brasileño Gremio, se convirtió en el ídolo de la afición uruguaya en los partidos de preparación para el Mundial Corea y Japón 2002, aunque luego no descolló en el torneo.
REUTERS