Bagdad se declaró convencido hoy de la inminencia de una guerra, mientras Estados Unidos intensificaba sus preparativos militares para lanzar un eventual ataque contra Irak.
"Estados Unidos busca ponernos contra la pared con la agresión como única elección", escribió el diario iraquí Babel refiriéndose a las declaraciones estadounidenses en las que se acusa a Bagdad de infringir la resolución 1441 del Consejo de seguridad.
"El juego de Estados Unidos con Irak, el Consejo de seguridad, la UNMOVIC y la AIEA (las dos agencias encargadas de las inspecciones de los armamentos iraquíes) tiene un objetivo claro: invadir militarmente Irak", señaló el diario Al Iraq.
El dirigente iraquí Saddam Hussein presidió una reunión de alto nivel dedicada a "temas regionales e internacionales", según la agencia INA.
Esta reunión y los comentarios de los periódicos se producen al día siguiente de que el Pentágono anunciara el envío de más de 50.000 hombres y material militar para principios de enero al Golfo, con vistas a una posible guerra.
Estados Unidos ya tiene unos 65.000 militares en la región de Medio Oriente-Afganistán.
"La decisión de desatar un conflicto corresponde al presidente estadounidense (George W. Bush) y él no tomó la determinación", declaró un responsable del Pentágono que pidió el anonimato.
Según especialistas norteamericanos, la guerra podría desatarse en febrero, después de un último mes de negociaciones diplomáticas y la reunión del 27 de enero en el Consejo de seguridad, donde el jefe de los expertos de la ONU Hans Blix hará su primer informe oficial sobre el desarrollo de las inspecciones en Irak.
Bush juzgó "decepcionante" la reciente declaración iraquí sobre su arsenal militar y en cambio Rusia estimó que no infringía sus compromisos en materia de desarme.
Pero los preparativos de una guerra se intensifican.
Arabia Saudita probó hoy sus sirenas de alarma y, el viernes, el primer ministro británico Tony Blair había pedido a las fuerzas de defensa que se preparasen para una eventual guerra.
Con la esperanza de solucionar la crisis por la vía pacífica, la cumbre regional de las monarquías árabes del Golfo se inauguró en Doha pidiendo un fin rápido de las inspecciones.
Expertos de la ONU visitaron hoy doce lugares sospechosos de fabricar armas prohibidas, centrándose en fábricas especializadas en la producción de misiles y una sociedad de productos farmacéuticos, indicó un alto cargo iraquí que pidió el anonimato.
Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) reprochó a Estados Unidos y a Irak que no hayan proporcionado suficientes pruebas para demostrar o desmentir que Bagdad haya intentado comprar uranio en Níger, cuyo ministro de Minas, Rabiu Hassan Yari, aseguró que Niamey jamás tuvo la intención de vender uranio a ese país.
Por su parte, la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos denunció en un informe que Saddam Hussein es culpable de haber ordenado una "limpieza étnica continua y silenciosa" desde su llegada al poder en 1968.
AFP