Ante los problemas, buenos deseos, dice casi todo el mundo cuando se acercan las fiestas. Para los más chicos la máxima llega hasta las últimas consecuencias, y por eso no resignan sus esperanzas de que Papá Noel llegue a tiempo y con los juguetes que soñaron durante todo un año. Y no hay crisis que pueda contra las cartas llenas de pedidos o las insistentes recordaciones a los padres para que no olviden lo solicitado.
Parada en medio de una juguetería, Manuela Pasos, de siete años, miraba con ilusión el mundo de juguetes que este año se ofrecen como las grandes novedades. Luego de pensar unos segundos, se manifestó segura: "voy a pedir un vestido de Barbie y una Barbie maestra y nada más porque mi mamá me dijo que este año Papá Noel está complicado de plata y no se le puede pedir mucho".
El asunto es que el pedido tan "medido" de Manuela, con facilidad sobrepasa los 2.500 pesos. Las todopoderosas y marketineras barbies siguen ocupando el sitial de honor entre las preferencias de las niñas de todas las edades y eso se refleja en las vidrieras de las jugueterías. Se pueden conseguir desde 200 pesos para las más sencillas (la Barbie en traje de baño) hasta 1.500 y más si la niña prefiere la Barbie Wash’n Wear (es decir, con todo un set de lavadero incluido) o la Barbie pediatra, que además viene con Kelly (la hija de Barbie, explica Manuela con voz resignada ante tanta ignorancia).
El mundo Barbie este año es de nuevo extenso y hasta parece infinito. Además de las ediciones especiales de la muñeca, que la incluyen vestida como Cenicienta o la niña de Cascanueces, también se puede optar entre alguno de sus tantos vehículos; el auto cuesta cerca de 900 pesos, pero la muñeca también ofrece, mundana ella, una camioneta Volkswagen tipo combie, para paseos y pic nics. Los juegos de muebles, como el living, cuestan casi 1.000 pesos.
Nada se compara, sin embargo, con las novedades que este año ofrece la juguetería Mi Ciudad en materia de accesorios electrónicos de Barbie. El teléfono con contestador, que habla en cuatro idiomas y tiene todas las funciones de uno real, cuesta 1.690. Buen precio si se lo compara con el costo de una increíble máquina registradora —de Barbie por supuesto— que no solo habla en español sino que hace exactamente lo mismo que una de verdad: lee códigos de barra, pide tarjetas de crédito o de descuento, hace todas las cuentas y abre el cajón repleto de billetes y monedas. Y que cuesta 3.718 pesos. Y que puede ser buen negocio si el padre en cuestión tiene el suficiente poder de negociación como para convencer a su hija de que será su regalo conjunto de Navidad, Reyes y cumpleaños.
Entre los varones, los precios también se sacan chispas, al igual que las tecnologías y novedades que traen los juguetes. Ellos también se sofisticaron y ahora piden, por ejemplo, el muñeco que hace skate, que tiene control remoto y patineta y que hace todos los movimientos enloquecedores de un ser humano sobre una pequeña tabla. El Stunt Scooter se consigue en Mi Ciudad y cuesta 1.422 pesos.
Para los niños más clásicos, los hombres de acción de los X-men cuestan —cada uno— 570 pesos, sus naves 1.127 y la moto 435. Si el niño quiere al Hombre Araña, el precio del muñequito original es de 690 pesos, mientras que los robots de los Power Rangers, bien grandes y mutantes, cuestan 1,906 pesos.
VIEJOS TIEMPOS. Si los padres pretenden que sus hijos dejen de lado tanta Barbie y tanto hombre animado, la alternativa es convencerlos de que los juegos tradicionales son iguales de divertidos y mucho más educativos. En Mosca está toda la gama de juegos didácticos, para diferentes edades y bolsillos. A las damas, el ludo y los tradicionales de siempre, este año se agrega "El Testamento de la Tía Aurora", un juego de estrategia e ingenio recomendado a partir de los nueve años, que cuesta 265 pesos. También se puede optar por el "Club de Detectives", que es para niños de entre seis y 10 años y cuesta 260 pesos. Para los más chiquitos, desde los cuatro años, "Descubrir las profesiones" cuesta 200.
En la juguetería Imaginarium se apuesta por los juegos de playa, a la "antigua", con colores vivos y nuevas particularidades; un "supermolino", que funciona con agua y arena, cuesta 349 pesos y su versión más pequeña 199. La silla de playa para niños tipo reposera de los años 50, cuesta 949 pesos. Para los más aventureros, aún desde tempranas edades, hay trajes de agua (mono surf) desde los tres años hasta los ocho y con 100% de protección UV. Valen 799 pesos y también se pueden comprar las zapatillas de agua, antideslizantes y para practicar cualquier tipo de deporte acuático, por 419.
Entre los juegos tradicionales y para los amantes de los animales, hay una valijita de viaje para mascotas, con perro de peluche e instrumental de veterinario incluido. Cuesta 835 pesos. Y para los amantes de los aviones, un enorme aeropuerto construido en madera, que incluye terminal, ascensor, torre de control, cinta transportadora, avión y dos pasajeros, a un valor de 2.495 pesos.
Para los bebés, desde el año, Imaginarium recomienda un cubo de sonidos y luces, que además de colores vibrantes incluye un juego para encastrar formas y números, un teléfono, una caja fuerte y un laberinto. Vale 835 pesos.
ELECTRONICOS. Para los niños que viven en torno a la computadora, Mosca ofrece consolas Nintendo 64, con un joystick, por 149 dólares. Vienen con un cartucho de juegos y los adicionales cuestan entre 39 y 105 dólares. El último grito en cuanto a video juegos, es el Game Cube, que cuesta como tal: 445 dólares, con una superdefinición de 144 bits. En vez de cartuchos utiliza CD roms. Y para los más fanáticos, hay consolas individuales como el Game Boy Advance, por 199 dólares y la posibilidad de agregar juegos con otros cartuchos.
En Mi Ciudad y para las niñas activas está la alfombra musical inalámbrica, de las que ahora están en todos lados para bailar pero que no necesita una tele o una pantalla adicional. Cuesta 1.490 pesos y 2.100 la doble.
Para las deportistas también está la muñeca Miss Hula, que cuesta 990 pesos y su especialidad es, justamente, bailar con el hula hula en su cintura. La particularidad es que trae un sincronizador que la nena engancha en su propia cintura; cuando ella baila con su hula hula brillante (que cuesta 520 pesos), la muñeca también comienza a hacerlo y para el mismo lado.
El Party Penguin, por su parte, es una original fábrica de helados que incluye moldes con diferentes formas y una mini máquina en forma de pingüino, a la que se le introduce hielo y fabrica escarcha de diferentes gustos. Es recomendado para niños de más de cuatro años y cuesta 750 pesos. Y para los más chicos, amantes de Disney, la novedad es un proyector de cine que ellos mismos hacen funcionar; tiene sonido y trae un cassette con una película, aunque se pueden comprar más por separado. Cuesta 1.390 pesos.
Que nunca falten libros
En Navidad, como en toda fecha, un libro suele ser un inmejorable regalo. Ahora hay opciones para todas las edades, gustos y bolsillo, nacionales o extranjeros. Para los más chiquitos, Mosca ofrece las tradicionales valijitas de María Elena Walsh por 249 pesos. Cada una incluye tres libros de versos y poemas o poemas y canciones, que deleitan con Manuelita y todos los personajes a grandes y chicos. La edad aconsejada es a partir de los dos años.
Una nueva colección es la Biblioteca Interactiva, libros a todo color y con diferentes texturas y formatos, ideales para los "investigadores" de la familia y cuestan en Mosca 361 pesos más el 30% de descuento en estas fechas. Entre los libros nacionales, las opciones son muchas. Para niños desde los nueve años, Roy Berocay escribió "El país de las cercanías. Nuestra historia como jamás te la contaron", una recorrida por la historia de Uruguay. "Fantasmas en la Sierra de las Animas", es el libro de aventuras y misterio. Es la historia de Lucía y Agustín, dos hermanos que se van de vacaciones a Pan de Azúcar, donde comienza la diversión. Cuesta 186 pesos. Para todas las edades pero recomendado a partir de los siete años, está el libro de Sergio López, "Travesías de un barco llamado libro", que relata el proceso de edición de un libro.
Ferias
AGUA. Los juguetes inflables para el agua son los preferidos por los feriantes este año. En las ferias barriales se puede encontrar los más grandes con formas de animales desde $ 250. Las pelotas para el agua con sonajeros a $ 25 y los salvavidas para niños a $180. Otra variedad pueden ser las pistolas de agua que, dependiendo del tamaño, se pueden encontrar desde $ 30 hasta $ 100.
VESTIMENTA. En el tema de la ropa las adolescentes son las beneficiadas. Cinturones de todos colores y materiales no faltan en ninguno de los puestos de las ferias. Dependiendo del material se pueden encontrar desde $ 40 los elásticos hasta $ 150 los de cuero con apliques.
FEMENINO. Los juegos de caja con maquillaje, pulseras y collares se pueden conseguir a partir de los $ 70.
MASCULINO. Naves y autos de colección por $ 150 y los infaltable soldaditos con tanques de plástico por $ 180.