—¿Cómo tiene el cinturón?
—Medio gastado, este año no sobraron "pesos flacos"
para cambiarlo, sin olvidar que de los ajustes tengo un
agujero tras otro, tantos que a veces lo uso de colador.
—No exagere, no exagere, amigo, pero que se viene
un 2003 de "apretar, apretar y apretar, sin respiro".
—Me consta que si no achicamos 15% el gasto del
Estado, vamos al "muere", surgirán serios problemas
para "aguantar la parada" de los compromisos
externos.
—No hay duda que no se puede mantener un
"monstruo" que nos devora día a día. Usted dése
cuenta que los egresos del gobierno central en un año
a octubre alcanzaron los 3.700:000.000 de dólares.
—¡Oh, la, la!, están tirando los "últimos cartuchos".
¿Cómo pagaremos los "verdes" salvadores que
vinieron del país del norte y de organismos
internacionales?
—Mire, le digo la verdad, hasta que todos,
especialmente dirigentes políticos y "manijeros", no
entiendan que el Estado es el gran mal que tenemos,
estamos verdaderamente liquidados.
—Le adelanto unos datos que le darán idea de hasta
dónde hay que revisar la economía: los intereses
aumentaron el último año un 57% en términos reales.
—¿Se imagina algo que progrese con un porcentaje
de ese monto sobre los créditos?
—¡Nada!, por el contrario, el agujero será cada día más
grande.
—No crea que con estas palabras que le voy a
agregar, significa que siempre vea todo negro, hasta
ahora me calificaban del eterno optimista, pero esta
vez, viendo que la inversión cayó un 36% se me
derrumba la estantería.
—Usted como yo se preguntará, con esas cifras:
¿cuándo empezamos a crecer?
—Le insisto e insisto, que la consigna del 2003,
principalmente en el primer semestre, será achicar el
gasto del Estado, cueste lo que cueste.
—En caso contrario el segundo semestre e será muy,
pero muy duro y habrá que inquietarse
verdaderamente frente al exterior.
—¡Bue...! Imagino que tiene en la memoria las
declaraciones bien fresquitas del presidente del Banco
Central, Julio de Brun, un tipo con los "pies en la tierra".
—Exacto, es muy equilibrado en sus expresiones.
—Y el hombre dijo que Uruguay en este año que entra
deberá recortar los gastos públicos hasta llevar el
desequilibrio de las cuentas públicas a la mitad.
—¿Cómo nos ajustamos otro agujerito del cinturón?
—Le digo que AFE, por ejemplo tiene 1.700
empleados, circulan cuatro trenes locos y recibe un
subsidio de 15,6 millones de dólares.
—¡Brava la parada! pero lo interrogo sin malicia:
¿cumpliremos con las responsabilidades externas?
—Si bajamos los desequilibrios presupuestas, sí, es
la "pura", en caso contrario vamos a "peludear".
—Algo de razón le asiste, en Uruguay achicar el Estado
es una meta casi imposible.
—¡Mala tos le siento al gato!
Gran operativo verano
—Le aviso al oído que si tiene un "comercio
golondrina", que nace por un par de meses y se borra
o está "negreando", regularice rápido la situación.
—¡No me diga que sale otra vez la Dirección General
Impositiva y su ballet de inspectores!
—Así es, desde Colonia al Chuy se inicia el "operativo
verano".
—¡Oh, la, la!, así que la fiscalización empieza por
aquellos que se instalan apenas llega el calorcito y se
volatilizan sin pagar a nadie cuando "caen las primeras
hojas".
—Exacto, me dijeron, repito que me dijeron, que hoy
están trabajando los equipos de pregira.
—Son como don Pedro de Mendoza, los adelantados
dedicados a estudiar el terreno, preparan todo para la
llegada en plena temporada de los equipos fuertes.
—¡Ojo! que no van ni con la camiseta de Nacional o
Peñarol, caen de sorpresa, vestidos como cualquier
cristiano y prontos a dar palos al evasor.
—Le agrego que no escapará ningún negocio de la
costa a esa tarea inspectiva.
—En una palabra, aquí la misión es observar solo si
tributan correctamente.
—¡A este don Mister "Zeta", Eduardo Zaidensztat,
director de la DGI, pocos se le escapan!
—¡Buena tos le siento al gato!
Una alianza extraña
—¿Se informó bien de la Alianza del Encuentro
Progresista y Nuevo Espacio?
—¡Ni me lo diga!, quedé bastante asombrado, se
dieron el fuerte apretón de manos el oncólogo Tabaré
Vázquez y el senador Rafael Michelini ladeados por
dos retratos, uno del Gral. Fructuoso Rivera y otro del
Brig. Gral. Juan Antonio Lavalleja.
—¡Oh, la, la!, es el preámbulo de su incorporación a
los partidos colorado y blanco.
—No es eso y usted lo sabe bien de bien, no
disimulan su intención de lucir una imagen de partidos
tradicionales, nada de extranjerismos ni radicalismos.
—¿Y cómo lo pueden hacer cuando el frenteamplismo
va de manito dada con la Corriente de Izquierda, que
es radical, radical y el MPP, los tupamaros, que no
necesitan mucha tarjeta de presentación?
—¡Todo se puede dar en "la viña del señor"!
—¡Bue...! que Vázquez corre la carrera con
aspiraciones nadie lo puede negar y lo dicen las
encuestas, don Rafael sin uno de los grupos
importantes, hay que verlo en la "pista".
—Usted alude al agujero que le hizo a Michelini la ida
de tres diputados de cuatro que tenía: es decir Mieres,
Iván Posada y Falero, hoy integrantes del Partido
Independiente.
—Cierto, pero ahora que Rafael recibió la bendición
del Dr. Tabaré Vázquez, parece que busca un buen
respaldo para repetir la senaturía, otros dicen la
Intendencia de Montevideo y ¿porqué no?, la
candidatura a vice.
—¿Usted cree que el frenteamplismo hace regalos?
—Jamás.
—Por eso le murmuro, conociendo la moderación de
don Rafael, que si piensa en crecer: ¡mala tos le siento
al gato!
Entre cortes y conexiones
—Le cuento amigo duende que acá los que le toca
gobernar o levantar la "manito" entre los legisladores,
nos dan luz o quedamos todos a oscuras.
—¿Usted alude a bajar el desempleo, dar créditos
razonables a las empresas para trabajar y producir y
bajar el costo del Estado, todas esas cosas que se
miran hoy de reojo?
—Cierto que pienso en esas cosas que pondrían en
marcha al Uruguay. Pero le hablo de lo concreto, la luz
que nos ilumina cuando el sol desaparece.
—¿Qué pasa?, ¿algún problema en la represa?
—No es por eso, solamente debido a la falta de pesos
flacos en los bolsillos.
—Cuente, cuente.
—Le comunico que en todo el año 2001 se hicieron
113.216 cortes y 91.140 reconexiones.
—Rumbeo hacia dónde se dirige o apunta con el dato
"posta, posta".
—Se lo digo igual, en el 2002, sólo de enero a julio los
cortes llegaron a 157.204 y las reconexiones fueron
122.215, es decir que 34.989 familias siguen sin la
mágica luz en horas de la noche, se alumbran cuando
pueden a vela.
—¡Mala tos le siento al gato!