La temporada está a la vuelta de la esquina. Hay quienes se muestran preocupados por la lentitud en el ritmo con el que se concretan los alquileres y también quienes no disimulan su confianza de que los últimos días de diciembre traerán con ellos un número importante de turistas, en su mayoría provenientes de Argentina que, al menos, permitirá cerrar un enero mejor al de 2001.
Si para muestra basta un botón, un número significativo de turistas argentinos ingresó al país entre sábado y domingo con sus vehículos notoriamente cargados, en lo que algunos vislumbraron una señal esperanzadora.
Los operadores admiten que han recibido un número importante de consultas, pero que muy pocas han terminado en una reserva. Sin embargo, confían en que cada vez son más los turistas argentinos que cargan el auto, sacan el pasaje y llegan al este dispuestos a recorrer, regatear y quedarse con la mejor oferta.
Todos están de acuerdo en la importancia de no abusar en los precios, pero en Punta del Este ya hay denuncias de comercios que han remarcado antes de la llegada de los turistas y de que al menos una cadena de supermercados se aprestaría a elevar sus precios un 8% antes del 1º de enero.
Mientras tanto, el Ministerio de Turismo parece decidido a sumar atractivos para los visitantes y desde el sábado, en Punta del Este, se añadió otro: la bandera uruguaya será arriada por efectivos de la Armada en una ceremonia pública, mientras una estruendosa salva de cañón despide al sol y anuncia la llegada de otra frenética noche puntaesteña.