BUENOS AIRES - El presidente Eduardo Duhalde, que se comprometió públicamente a mantenerse al margen del proceso electoral, comenzó ayer a delinear su estrategia para impedir que el ex mandatario Carlos Menem llegue a la presidencia el año próximo, aunque descartó, por ahora, presentarse él mismo como candidato.
El peronismo debería elegir a su candidato presidencial para las elecciones del 27 de abril del 2003 durante los comicios internos previstos para el 23 de febrero, aunque la mayoría duda de su realización.
En una reunión con sus operadores políticos celebrada ayer en la Quinta de Olivos, el presidente Duhalde pidió a sus colaboradores que apoyen la candidatura de Néstor Kirchner, el precandidato que ha consolidado su perfil electoral con un discurso antimenemista y que se ubica en las encuestas partidarias tercero, detrás de Adolfo Rodríguez Saá y Carlos Menem.
Con esta jugada, Duhalde le retiraría el apoyo al gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, que aparece muy rezagado en las encuestas.
Los sondeos electorales indican que desde julio pasado el preferido de los argentinos es el fugaz ex presidente Adolfo Rodríguez Saa que declaró al país en default a fines de diciembre pasado y a quien Duhalde también intentará cerrar el camino hacia la presidencia.
Duhalde prometió irse del gobierno el 25 de mayo del 2003, aun cuando para ese día no hubiese sido designado su sucesor en las urnas, dejando en su lugar a su fiel escudero Eduardo Camaño, titular de la Cámara de Diputados.
Desde el menemismo sospechan que Duhalde se irá, pero con la idea de aplazar las elecciones y presentarse como candidato en octubre del año próximo.
Para el ministro del Interior, Jorge Matzkin, se necesitaría de una "alquimia" para que Duhalde pueda presentarse como candidato el año próximo.
Sin embargo, esa alquimia no sería tan difícil de conseguir: "si algún afiliado peronista impugna las internas y un juez ordena suspenderlas, el gobierno tendría la excusa de correr las elecciones generales, hasta que se resuelva la candidatura partidaria", señalaron voceros peronistas.
Para Duhalde, la única derrota que se le atragantaría en la garganta, sería entregarle la banda presidencial a Carlos Menem. ANSA