BUENOS AIRES | EFE
El ex ministro argentino de Economía Domingo Cavallo
afirma que la grave crisis que estalló en Argentina
hace un año fue consecuencia de "un estilo político
que no ayuda a crear y a preservar buenas
instituciones", y defendió sus medidas económicas,
aunque reconoció que cometió errores "políticos".
En una entrevista publicada por el diario "La Nación" y
realizada durante una breve visita al país, Cavallo, que
reside en Estados Unidos, insiste en que él y el
entonces presidente Fernando de la Rúa fueron
víctimas de "un golpe institucional" en el que
participaron sectores de la Unión Cívica Radical (UCR)
y el Partido Justicialista (PJ).
El ex ministro defendió la convertibilidad o paridad
cambiaria entre el peso y el dólar que implantó durante
el Gobierno del peronista Carlos Menem (1989-99),
porque permitió tener "la década de mayor crecimiento
del siglo XX", y también el "corralito", que aplicó cuando
fue ministro del radical De la Rúa.
Cavallo contrastó el "corralito", una serie de medidas
que limitan el uso de efectivo y la disponibilidad de los
fondos depositados en los bancos, con el "corralón",
que fue adoptado por el actual Gobierno y supuso la
conversión a pesos de los depósitos en dólares.
"El corralón fue una estrategia deliberada de confiscar
los ahorros", aseguró.
CRITICAS. Cavallo criticó a las dos principales fuerzas
políticas argentinas, con las cuales ha colaborado,
pero precisa que "claramente el justicialismo
(peronismo) tiene mucha más capacidad de gobierno
y de resolver los problemas que el radicalismo".
"Nunca debí entrar al gobierno de la Alianza", señala
Cavallo, hoy profesor de economía en la Universidad
de Nueva York.
Cavallo, que fue ministro de Economía durante el
Gobierno del peronista Carlos Menem, estuvo también
en el mismo puesto durante la presidencia del radical
Fernando de la Rúa (1999-2001), quien fue elegido
con el apoyo de una Alianza de centro y renunció el 20
de diciembre del año pasado en medio de una grave
situación política, social y económica.
Un día antes, el 19 de diciembre, Cavallo tuvo que
renunciar debido, según dice, a la "vocación por la
autodestrucción" que caracteriza al radicalismo.
De la Rúa, según Cavallo, fue víctima de la actitud de
dirigentes radicales, entre los que mencionó al ex
presidente Raúl Alfonsín, de "socavar
permanentemente las bases de su propio gobierno y
atentar contra la capacidad para aportar soluciones".
PELEA A MUERTE. Del peronismo, el ex ministro cree
que no está cumpliendo con el mandato de su
fundador, el general Juan Domingo Perón, de poner
"primero la patria, luego el partido y luego los
hombres".
"Lo que hay en el PJ es una pelea a muerte por ver
quien tiene realmente el poder en un plano personal",
subrayó en referencia a la lucha interna que se vive en
el partido actualmente en el Gobierno,
fundamentalmente entre el sector que capitanea el
presidente Eduardo Duhalde y el que lidera Menem.
No obstante, reconoce que los peronistas cuando
llegan al Gobierno se unen para respaldar a quien
está en el poder y cree que a ello se debe que Duhalde
haya podido "mantener cierto orden en el plano de la
paz interior y la seguridad".
Cavallo, que, además de con Menem y de la Rúa, tuvo
un cargo durante el régimen militar (1976-1983),
asegura que no va a participar en más gobiernos
hasta el día en que la gente le elija para algún puesto,
pero está dispuesto a ayudar a quienes "se propongan
avanzar hacia la solución de problemas".
Asegura que su "ambición" no es personal, sino la de
aportar su "capacidad, conocimientos y experiencia"
para "la organización" del país, para que "tenga
instituciones respetables y respetadas, y pueda ofrecer
una mayor calidad de vida a su pueblo".