Presuntos narcotraficantes quemaron hoy tres autobuses del servicio de transporte y ametrallaron dos centros comerciales en Rio de Janeiro, en una ola de violencia desatada en la semana previa al mundialmente conocido carnaval de la ciudad.
Rio de Janeiro había vivido un día de horror el lunes cuando, según las autoridades, traficantes de drogas orquestaron acciones simultáneas en 23 vecindarios de la ciudad, en los que incendiaron por lo menos 16 autobuses y arrojaron bombas y granadas de gas lacrimógeno contra edificios particulares.
Los incidentes provocaron 16 heridos el lunes, entre civiles y policías.
La policía informó que las acciones fueron organizadas por el llamado Comando Vermelho (Comando Rojo), la banda criminal liderada por el detenido traficante Luiz Fernando da Costa, conocido como Fernandinho Beira-Mar.
En la madrugada del martes las fachadas del centro comercial Norte Shopping y el supermercado Bon Marché, en la zona norte de la ciudad, recibieron más de 20 disparos, en lo que la policía calificó de un acto de represalia por no respetar las órdenes de los traficantes para que cerraran sus puertas.
Las autoridades ordenaron una gigantesca movilización de fuerzas de seguridad en las calles de Río, donde cerca de 16.000 policías se han apostado para prevenir nuevas acciones violentas.
Los episodios de violencia se producen a apenas cinco días del comienzo del carnaval, la mayor fiesta popular de Brasil, y para la que Rio de Janeiro espera a unos 400.000 turistas, muchos de ellos provenientes del extranjero.