Londres - Los médicos deberían mejorar su capacidad de comunicación en la consulta pues, según pacientes en un estudio, la información recibida con el diagnóstico de cáncer de mama es incompleta e incomprensible, reveló un sondeo dado a conocer hoy.
El 45 por ciento de las mujeres con cáncer de mama entrevistadas en un estudio alemán dijo que no le quedó claro lo que se le dijo durante la consulta y casi un 60 por ciento hubiera querido conversar con otro miembro del personal médico.
"Casi la mitad reportó que no estaba satisfecha con la comunicación", dijo Jacqueline Kerr a Reuters.
La epidemióloga del Munich Cancer Registry en la Universidad Ludwig Maximilians, en Alemania, explicó que los médicos pueden haber dado a sus pacientes la información correcta, pero que tal vez ésta no fue lo suficientemente buena y detallada, o las pacientes estaban tensas y no comprendieron lo que oían.
Sea cual sea la razón, a las pacientes les quedaron preguntas sobre su enfermedad y no se enteraron de la existencia de los grupos de autoayuda, que podrían tener un impacto favorable en su calidad de vida.
Aunque el estudio se refirió a pacientes alemanas, Kerr dijo que esto era un problema mundial y que los propios médicos admiten frecuentemente que la comunicación no es una de sus mejores habilidades.
"Se debe reconocer como un problema que ejerce un efecto sobre las pacientes", dijo Kerr, y agregó que la manera en que se le presenta el cáncer a una paciente puede impactar en su forma de lidiar con la enfermedad.
En un estudio presentado en la revista Annals of Oncology, donde se estudió a casi 1.000 pacientes con cáncer de mama, la mayoría consideró la ayuda social y psicológica como importante, pero sólo un tercio estableció contacto con un grupo de autoayuda y sólo la mitad supo que ese tipo de ayuda estaba disponible.
"La calidad general de vida difería hasta en 10 puntos, en una una escala de cero a 100, entre quienes reportaron una comunicación clara y no clara (con el médico), una cifra significativa desde el punto de vista clínico", explicó Kerr.
Las pacientes más jóvenes, menores de 50 años, estaban menos satisfechas con la información recibida que las mujeres mayores durante el estudio de cinco años. Asimismo, tuvieron más deseos de recibir ayuda de psicólogos y trabajadores sociales para lidiar con la enfermedad.
Kerr y sus colegas solicitaron un mejor entrenamiento para desarrollar la capacidad y destreza en la comunicación de los médicos y agregaron que las pacientes con estrés requerían de una atención especial.
Asimismo, sugirieron que las pacientes deberían contar con registros, escritos o cintas de audio sobre la consulta para que puedan escucharlos detenidamente y luego formular preguntas.
La presencia de un amigo o un familiar en la consulta también podría mejorar la comunicación tras recibir el diagnóstico. Asimismo, las pacientes deben tener acceso a la información posteriormente. Reuters