La Cámara de Representantes aprobó ayer con los
votos del Partido Colorado, el Partido Nacional y el
Frente Amplio un proyecto de ley que modificó el
criterio para el cálculo del Indice Medio de Salarios,
para el cual se tendrán en cuenta a partir del 1º de
enero de 2003 los ingresos nominales y no los
líquidos como ha sido hasta el momento.
La iniciativa, impulsada por el diputado del Partido
Nacional, Jaime Trobo, que no contó con los votos del
Partido Independiente, se aplicará para el cálculo de
los ajustes de las pasividades a partir del
correspondiente a enero de 2004.
La aprobación de la iniciativa fue en los hechos un
triunfo político del Partido Nacional que, pese a las
resistencias de colorados a aceptar votar la norma, por
considerarla inconstitucional, igualmente resolvieron
respaldar el inciso primero del proyecto, tomando el
compromiso que en su pasaje al Senado, el mismo
adopte formalmente la iniciativa del Poder Ejecutivo, de
acuerdo con lo que establece la Constitución para la
determinación de ajustes salariales y de pasividades.
En cuanto al inciso segundo que era el que más
polémica había despertado, porque planteaba una
retroactividad a enero de 2002, el rechazo de los
colorados debido a las consecuencias que esa
medida habría tenido para el Estado —35 millones de
dólares— llevó a los blancos a aceptar una
modificación y plantear que el criterio se aplique hacia
el futuro.
Pero durante la sesión que fue seguida con atención
por varias decenas de jubilados desde las barras,
hubo por momentos un acalorado debate en torno a
aspectos jurídicos, pero también a las consecuencias
económicas que la medida podría tener respecto a los
pasivos.
CURIOSO. Incluso, la sesión fue escenario de una
situación curiosa, cuando el diputado del Foro Batllista
en medio de su intervención levantó en la Cámara un
cartel con la leyenda "No al FMI", ofreciendo entregarlo
al Frente Amplio al preguntar si "alguien lo perdió. Se
ve que alguien ya no lo precisa más. Si es de alguno
de ustedes está a la orden para devolvérselo", dijo en
alusión a la reciente visita de Tabaré Vázquez a
Estados Unidos para hablar con el Fondo Monetario.
En la sesión de ayer, el diputado Trobo —impulsor del
proyecto— dijo que esta iniciativa "es justa, está
alineada con lo que establece el artículo 67 de la
Constitución y para nada requiere, en la medida que
es una manifestación legal que establece un nuevo
modo de cargo de un índice y no de un aumento, de
una retribución, la iniciativa privativa del Poder Ejecutivo
que se aduce debe tener una norma de estas
características", señaló.
SIN FACTURAS. Trobo sostuvo que "el Partido
Nacional no aprueba iniciativas porque estas sean
malas o buenas para el gobierno. El Partido Nacional
apoya iniciativas porque estas sean justas o porque
convengan para el país. No nos mueve pasarle
cuentas, ni generarle gastos al gobierno del momento,
que no es el mismo gobierno del año 95 que fue
cuando se presentó por primera vez este proyecto",
recordó.
Desde el Partido Independiente, —que no votó la
iniciativa— el diputado Iván Posada fue el más crítico
del proyecto, exponiendo objeciones jurídicas y de
consecuencias sobre los pasivos. Dijo que "es
claramente inconstitucional".
Agregó que en su criterio tendrá un "efecto negativo
sobre las pasividades en el futuro", explicando que se
le da al Poder Ejecutivo un nuevo instrumento, por el
cual en el futuro se podría rebajar el Impuesto a las
Retribuciones Personales (IRP) para incrementar los
salarios, pero ello no tendría efecto sobre el Indice
Medio de Salarios y no sería de aplicación del cálculo
para el ajuste de las pasividades.
El diputado de la lista 15 Gustavo Silveira dijo que
votaría el proyecto por disciplina partidaria, pero
entendió que el mismo es como "un corral de ramas",
dejando plantada la duda sobre si en el futuro no
aumentará el salario líquido en vez del nominal.
Desde el Frente Amplio la mayor parte de los
discursos defendieron el proyecto original incluida la
retroactividad a enero de 2002. Sin embargo, al no salir
aprobada esa propuesta los diputados frentistas
votaron su aplicación desde enero de 2003. "Es mejor
que la nada", dijo la diputada Silvana Charlone, quien
de todas maneras se manifestó abiertamente al igual
que el diputado José Blasina se pronunció en favor de
la retroactividad.
Tras la votación del proyecto de ley los jubilados que
estaban en las barras saludaron con tímidos
aplausos.