El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva dispuso hoy que las fuerzas armadas ayuden a la policía de Río de Janeiro en el combate a la delincuencia vinculada con el narcotráfico en esa ciudad, se informó oficialmente.
La decisión fue adoptada en una reunión de Lula con los ministros de Defensa y de Gobierno, José Viegas y Marcio Thomas Bastos, respectivamente.
Expertos en seguridad dijeron que sería la primera vez que el carnaval de Río de Janeiro - una colorida fiesta de danzas y bailes - se celebra bajo la vigilancia del ejército. La orden destaca también el poder que han adquirido las bandas de traficantes de armas y drogas.
En una conferencia de prensa, Bastos afirmó que la acción del crimen organizado "estaba comprometiendo seriamente la seguridad de la población de Río de Janeiro". El ministro no precisó cuántos soldados participarían en la operación, aunque la gobernadora Matheus solicitó la ayuda de 3.000 efectivos.
Las unidades del ejército ayudarán a casi 30.000 agentes de la policía movilizados por las autoridades de Río para mantener el orden en la ciudad, que además del carnaval también es famosa por sus bellas playas.
Las autoridades de Río dijeron que las bandas, que controlan el lucrativo negocio del tráfico de armas y de drogas desde los barrios más pobres y que la prensa ha calificado como el poder paralelo al estado, ordenaron desatar una ola de violencia como represalia por las duras medidas que tomó la policía en contra de sus integrantes.
La policía culpó a bandas del narcotráfico de acciones de vandalismo que obligaron al cierre del comercio en algunas zonas, además de impedir el transporte público.
Varios de autobuses fueron destruidos e incendiados con bombas "molotov".
En forma sorpresiva la madrugada de hoy, el narcotraficante confeso Luiz Fernando da Costa, conocido como "Fernandinho Beira Mar", fue trasladado de la cárcel de Bangú, en Río de Janeiro, a otro penal de alta seguridad en el estado de Sao Paulo.
"Beira Mar" es considerado por la Policía Federal como el "barón del narcotráfico" y desde que fue detenido en marzo del 2001 en una zona amazónica en Colombia ha sido una de las principales preocupaciones de las autoridades.
Las unidades antidrogas investigan las presuntas vinculaciones del traficante brasileño con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Inicialmente fue llevado a la cárcel de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, desde donde dirigía las acciones de sus cómplices mediante teléfonos celulares.
Posteriormente fue trasladado a la cárcel de Bangú en Río de Janeiro, donde igualmente le fueron decomisados teléfonos móviles. En ese penal protagonizó un enfrentamiento armado con sus rivales.
"Beira Mar", líder de la organización criminal Comando Rojo, es responsabilizado por la policía como el autor intelectual de acciones terroristas de traficantes en Río de Janeiro esta semana. AP y Reuters