Turquía asestó hoy un golpe a los preparativos estadounidenses para una guerra contra Irak, al demorar nuevamente, hasta el fin de semana, una votación clave en el parlamento para el despliegue de miles de soldados norteamericanos en este país.
El líder del gobernante Partido de Justicia y Desarrollo (PJD) turco, Tayyip Erdogan, trató de disipar cualquier asomo de crisis tras un día de confusiones y confrontaciones.
"No llamen a esto una demora (...). No son cosas que se hacen apresuradamente después de recibirse una llamada", dijo en aparente referencia a una reciente llamada del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, quien presionó al primer ministro Abdullah Gul para que adopte una decisión sobre las tropas.
"Igual que el Congreso de Estados Unidos puede tomarse de seis a ocho semanas para alcanzar una decisión, nosotros vamos a discutir cada detalle y entonces daremos el paso", agregó. "El parlamento tomará la decisión óptima".
La demora sugiere algún tipo de crisis de confianza de parte del PJD, con tres meses en el poder, mientras debate la conveniencia de aprobar lo que sería una medida muy impopular en este país. Una votación que iba a comenzar se enredó en cuestiones de autoridad y legitimidad constitucional.
"Esto podría ser una cuestión sobre quién, al final de todo, tome la responsabilidad de esta decisión", dijo un diplomático occidental.
Barcos de la Armada norteamericana que transportan vehículos blindados y municiones para unos 62.000 soldados esperan frente a las costas de Turquía, mientras funcionarios de Washington negocian los términos para el lanzamiento de un segundo "frente del norte", que podría acortar una eventual guerra contra Bagdad y reducir los gastos de Estados Unidos.
Con una guerra contra Irak quizás a sólo semanas de distancia, Washington tendría que decir pronto si abandona el frente del norte y desvía sus buques hacia la Cuarta División, al sur del Golfo Pérsico, donde se concentra la principal fuerza de invasión.
Funcionarios estadounidenses han advertido en altos niveles de la parte turca que el tiempo es crítico y que mayores demoras no ayudan, dijo un funcionario norteamericano.
El comentarista Fehmi Koru dijo que el liderazgo del partido parece estar esperando hasta el viernes por el respaldo del Consejo Nacional de Seguridad un cuerpo que reúne a líderes políticos y poderosos generales del ejército. Los militares observan al PJD con desconfianza debido a sus raíces islámicas.
"El asunto de Legitimidad Internacional y constitucionalidad son importantes aquí", dijo Koru.
El presidente conservador de Turquá podría ser clave en esos conceptos.
El presidente Ahmet Necdet Sezer argumenta que el parlamento violaría la constitución si permite el despliegue de tropas estadounidenses sin una nueva resolución de la ONU que autorice explícitamente el uso de la fuerza contra Irak, por lo que es el presidente el que debe ser convencido de la legitimidad de la moción, señaló el comentarista.
Tras meses de negociaciones entre Ankara y Washington, pareció concretarse recientemente un trato, mediante el cual Turquía recibiría hasta 30.000 millones de dólares en subsidios y préstamos estadounidenses para fortalecer la frágil economía del país frente al impacto de una guerra. REUTERS