Jerusalén | AP. El primer ministro Ariel Sharon, quien logró hoy la aprobación del parlamento a su nuevo gabinete, impuso duras condiciones a los palestinos para reanudar el diálogo de paz.
Estas nuevas exigencias llegan en momentos en que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pedía a Sharon que colaborara en la creación de un estado palestino viable.
Después de 29 meses de violencia que han afectado la economía de Israel y provocado la oposición internacional a las ofensivas que el estado judío ha llevado a cabo en zonas palestinas, Sharon enfrentaba las expectativas tanto de Bush como de muchos israelíes de que pueda encontrar una manera de cambiar el curso de los acontecimientos.
Pese a que Sharon ha dicho que favorece un estado palestino limitado si concluye la violencia, su nuevo gobierno trata de evitar el tema y asegura que el solo hecho de iniciar negociaciones para la creación del estado necesitarían de una aprobación especial del gabinete, un obstáculo difícil, pues dos partidos integrantes de la coalición y muchos miembros del partido Likud, de Sharon, se oponen ferozmente a la idea.
Sharon, en su discurso en el Parlamento, reiteró que está dispuesto a otorgar "penosas concesiones" en aras de la paz, aunque advirtió que negociar la paz con los palestinos requerirá la aprobación del gabinete.Dos de los cuatro partidos en la coalición de Sharon se oponen a la independencia palestina.
El nuevo programa político del gabinete de Sharon no menciona el plan de paz del Oriente Medio que respalda Estados Unidos ni la creación de un estado palestino para el 2005, además de contemplar el desarrollo de los asentamientos judíos.
El gobierno intentará llegar a un acuerdo interino con los palestinos, siempre y cuando pongan fin a la violencia, y la negociación de un estado palestino requerirá la aprobación especial del gabinete, según el texto del programa obtenido por The Associated Press.
Sharon dijo hoy al parlamento que "el pueblo de Israel busca la paz, y estoy convencido que a cambio de una paz verdadera, hay disposición de otorgar penosas concesiones".
Agregó que la máxima prioridad de su gobierno será lograr la recuperación económica de Israel, indicio de que las gestiones para poner fin al conflicto con los palestinos pasarán a un segundo plano.
Además, los palestinos tendrán que renunciar al "derecho del retorno" a Israel de 4 millones de refugiados y sus descendientes, dijo Sharon. Los palestinos se han negado, y desean establecer además su capital en el sector oriental árabe de Jerusalén. El desacuerdo en estos dos temas claves ocasionó el colapso de las negociaciones de paz en el 2001.
El gobierno considera "los asentamientos en todas sus formas un importante proyecto social y nacional", según el plan gubernamental. No serán establecidos nuevos asentamientos, aunque "el gobierno responderá a las necesidades de desarrollo en los asentamientos".
El primer ministro israelí terminó su discurso ante el parlamento con un mensaje personal, al señalar que a su edad (cumplió 75 años el miércoles), su única ambición era llevar a su pueblo "a un nuevo camino, a un camino de reconciliación, a un camino de paz".