WASHINGTON | AFP
El compromiso de las autoridades iraquíes de destruir sus misiles Al Samoud 2 fue recibido con satisfacción por el jefe de los inspectores, Hans Blix, y con recelo por Estados Unidos y sus aliados.
Según Udai al Tai, director general del ministerio iraquí de Información, la destrucción de los Al Samoud 2 comenzará hoy sábado.
El portavoz de los inspectores en Irak, Hiro Ueki, indicó que "los iraquíes pidieron discusiones técnicas" con los expertos de la ONU y que "en caso de acuerdo en lo referente al modo de destruir los misiles, las tareas comenzarán inmediatamente".
Para el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, el compromiso iraquí de destruir sus misiles es "un engaño" que Washington ya había previsto que sucedería.
En palabras del presidente George W. Bush, los misiles Al Samoud 2 tan sólo eran la "parte visible del iceberg".
Oponiéndose al punto de vista de Estados Unidos, Blix consideró que la decisión iraquí es "un elemento muy importante hacia un desarme real" del régimen de Bagdad.
Pero fue el gobierno ruso el que encabezó ayer las reacciones optimistas por el anuncio iraquí, al expresar que la medida significa "el comienzo real del desarme" por parte de Irak.
INFORME. Blix envió ayer por la tarde a los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU un nuevo informe sobre las inspecciones.
Este informe será hecho público el lunes, según estipula el procedimiento de la ONU. De aquí al lunes el Consejo de Seguridad decidirá cuándo se reunirá, en presencia de Blix, para discutirlo. Las fechas barajadas son 6 ó 7 de marzo.
Según extractos filtrados por diplomáticos de países partidarios de la mano dura contra Irak, Blix explica en su informe que los esfuerzos de desarme de Irak han sido hasta ahora "muy limitados".
Pero según otros extractos obtenidos el documento también señala que la actitud más reciente de Irak "brinda una luz útil sobre los desarrollos en el sector de misiles y en el sector de las actividades biológicas no prohibidas".
Blix aclaró, sin embargo, que su informe será revisado para tener en cuenta la evolución de la situación porque "si la realidad cambia, mi informe cambia".
DIVISION. El jueves por la noche, tras tres horas de conversaciones, los miembros del Consejo, ante quienes se presentaron dos textos opuestos sobre las modalidades de desarme de Irak, no lograron el menor acercamiento hacia un consenso.
Por un lado se encontraba el proyecto de resolución defendido por Estados Unidos, Gran Bretaña y España, cuya adopción acelerará una intervención militar en Bagdad, que no consiguió ningún apoyo claro entre los 12 miembros restantes.
Por otro lado, Francia, Rusia y Alemania, con el apoyo de China y Siria, presentaron un memorándum que insta a continuar y fortalecer la misión de los inspectores de la ONU, ya que para ellos el uso de la fuerza es la última opción.
En una entrevista que será publicada hoy sábado en un semanario alemán, el secretario general de la OTAN, George Robertson, apoyándose en una conversación mantenida con el presidente Bush, afirma que no se ha tomado todavía "una decisión sobre una posible acción militar en Irak".
Pero el Pentágono hizo saber también que bombarderos B-2 del ejército estadounidense recibieron órdenes de movilizarse "con vistas a posibles operaciones de combate". Hasta el momento, los efectivos estadounidenses en la región del Golfo llegan a 225.000 soldados, de los cuales 111.000 están en Kuwait.
Que Rumsfeld hable menos
WASHINGTON . El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, respondió ayer al jefe del gobierno español José María Aznar, quien le había pedido que hablara menos para tratar de mejorar las relaciones con algunos aliados europeos.
"No es una mala idea", respondió Rumsfeld a un periodista, en medio de la carcajada generalizada.
"¿Va a seguir el consejo?", le repreguntó el reportero. "Ah, Dios mío, el presidente no me dijo nada", dijo Rumsfeld, antes de cambiar de tema.
Aznar indicó al Wall Street Journal que le había pedido al presidente estadounidense que ayude a los dirigentes europeos a disminuir las presiones contra la guerra en Irak, tratando de que Rumsfeld "hable menos".
"Los ministros de Defensa deberían hablar menos" que los de Relaciones Exteriores, dijo Aznar. AFP