El Superintendente de Instituciones Financieras del Banco Central del Uruguay (BCU), Fernando Barrán, fue amenazado de muerte telefónicamente, informó hoy el propio funcionario.
Barrán dijo que se trató de una sola llamada telefónica, realizada el domingo, en la que también fue amenazada su familia: "te vamos a llenar a balazos", dijo una voz desconocida, según informó el funcionario en declaraciones a radio El Espectador.
El superintendente explicó que "el día de la llamada fue el domingo y en la parte reproducible de la misma dicen (que van a) llenar a balazos a mi persona", y agregó que también lo hicieron extensivo a su familia, "pero eso ya es menos reproducible", aclaró. Barrán hizo la denuncia en la Policía, en el BCU y en el sindicato único de empleados bancarios, AEBU.
Actualmente su casa se encuentra vigilada continuamente por un patrullero policial.
"En función de la amenaza nos contactamos con el Directorio del Banco Central, con los dirigentes de AEBU y con la Policía la cual rápidamente estableció un procedimiento como para garantizar la seguridad y tranquilidad mía y de mi familia", declaró Barrán.El superintendente asumió sus funicones a mediados del año pasado, después de la jubilación de su antecesor Carlos Fernández Becchino.
Durante su gestión, a nivel político se decidió la liquidación de tres bancos suspendidos (Comercial, Montevideo y la Caja Obrera) y la fusión de sus carteras sanas de crédito en el Nuevo Banco Comercial (NBC), que tiene previsto abrir sus puertas el próximo 24 de marzo.
El viernes último el gobierno resolvió liquidar y disolver otro banco suspendido, el De Crédito, porque su accionista minoritario (49%) -el Grupo de la Unificación del reverendo coreano Sun Miung Moon- desistió de comprar la mayoría de las acciones al Estado (51%), que tampoco lo capitalizará.
Los cuatro bancos estaban suspendidos desde el 5 de agosto pasado por falta de liquidez y capitalización, al fin de un feriado declarado el 30 de julio por una corrida que se llevó el 45% de los depósitos bancarios en seis meses, y la pérdida en igual período de casi el 80% de los activos de reserva.
Por la liquidación de los cuatro bancos, en los que miles de ahorristas tenían depositados casi 1.200 millones de dólares, se perderán cerca de 1.500 puestos de trabajo.
AFP