Bagdad - El presidente iraquí Saddam Hussein, lejos de elegir el exilio como le aconsejan los monarcas del Golfo, prometió el martes a su pueblo "la victoria" sobre "los agresores", mientras Irak continuaba la destrucción de decenas de misiles que podrían asegurarle la defensa en una eventual guerra.
"Seréis victoriosos gracias a vuestra fe y porque sois justos frente a los falsos, virtuosos frente al vicio, honestos frente a los traidores, y combatientes de la yihad (guerra santa) frente a los mercenarios y los agresores", proclamó Saddam en un mensaje leído por televisión con motivo del Año Nuevo musulmán.
El mensaje del presidente iraquí se produce cuando la posibilidad de que Saddam Hussein y las personas de su entorno partan al exilio, idea propuesta el sábado por los Emiratos Arabes Unidos durante la cumbre árabe de Charm El Cheij, en Egipto, obtuvo el apoyo individual de Bahrein, Kuwait, Arabia Saudita y Qatar.
Al mismo tiempo, los iraquíes destruyeron tres misiles Al Samud prohibidos y, por primera vez, una rampa de lanzamiento y cinco motores, informaron fuentes de la ONU en Bagdad.
Diecinueve Al Samud 2 fueron destruidos desde que comenzó el proceso de eliminación de este tipo de armamento el pasado uno de marzo y que afecta a un centenar de misiles de los cuales 73 se encuentran desplegados en unidades del ejército.
"Tres misiles Al Samud más fueron destruidos así como una rampa de lanzamiento y cinco motores", anunció el portavoz de la ONU en Bagdad, Hiro Ueki.
Es la primera vez que se destruyen motores de misiles. La ONU pidió que los iraquíes prescindieran de 380 motores de misiles tierra aire SA2, importados fuera del control de la ONU. Estos motores debían ser adaptados para servir en la producción de misiles tierra-tierra. AFP