Buenos Aires - El fútbol de Sudamérica está pendiente de que mañana la FIFA reconsidere su decisión de eliminar la repesca para las selecciones de la región en las eliminatorias de los mundiales, adoptada por el organismo a finales de 2002 en Madrid.
La reclamación de Sudamérica sobre este asunto, expresada de forma individual y conjunta, será tratada en la reunión del Comité Ejecutivo de la FIFA, que se celebrará en Zúrich, en la que también se esperan con expectación otras medidas.
Los dirigentes sudamericanos aguardan además con ansiedad la confirmación de las eliminatorias regionales con el sistema de todos contra todos y el visto bueno para el comienzo de las mismas en septiembre de este año, después de que la FIFA lo fijó para 2004.
La mayor parte de los dirigentes del sur del continente mantuvo silencio en los últimos meses con la finalidad de no hacer olas y de que sus máximos representantes llegaran a Zúrich sin presiones, con excepción del uruguayo Eugenio Figueredo, que el mes pasado expresó en Montevideo su optimismo acerca de la recuperación de la denominada media plaza sudamericana en los mundiales.
Esa media plaza era compartida con Oceanía -que ahora tendrá una plaza propia- y por esa vía Uruguay se clasificó para el Mundial de Japón y Corea.
Figueredo admitió su expectación y confianza al respecto mientras la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) proponía que se jugase una liguilla entre selecciones de América Central, Asia, Europa y el quinto de las eliminatorias sudamericanas por un lugar en el Mundial de Alemania 2006.
Al parecer, esta propuesta no ha cuajado del todo en el seno de la FIFA y en el ambiente futbolístico regional se conjetura sobre una presunta concesión de la CSF a la Unión Europea de Fútbol (UEFA) para que sus clubes no estén obligados a ceder a sus jugadores sudamericanos cuando las selecciones de sus países jueguen partidos amistosos fuera de Europa.
A cambio de esto, los europeos están presuntamente dispuestos a apoyar la disputa de una repesca entre una selección de Sudamérica y otra de América Central por una plaza en el Mundial, versión que se ha instalado en el ambiente futbolístico sudamericano sin que haya sido posible confirmarla.
El hecho de que las selecciones del área hayan ganado nueve veces la Copa del Mundo desde 1930, eje del argumento de las federaciones regionales para protestar por la eliminación de la media plaza sudamericana, no parece haber conmovido a la FIFA.
En cambio, la posibilidad de que los futbolistas sudamericanos que juegan en Europa no tengan que viajar varias veces por año a sus países para participar en partidos amistosos, ha abierto un camino nuevo en las negociaciones.
Por primera vez en muchos años, una reunión del Comité Ejecutivo de la FIFA no contará con la presencia del paraguayo Nicolás Leoz, presidente de la CSF, que por razones de salud ha dejado estos asuntos en manos del secretario general de esa entidad, el argentino Eduardo Deluca.
Se descuenta que Deluca estará apoyado incondicionalmente en Zúrich por su amigo de los años de juventud, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y vicepresidente de la FIFA Julio Grondona. EFE