FENIX. DE LEON: Antes del gol rival dio rebote pero el
disparo de Palencia era muy peligroso. No tuvo
errores. CABRERA: Mordió en la marca y se desdobló
con corazón y revoluciones. AGUIAR: Se convirtió en
una columna. CARBALLO: Gestión valiosa,
emparentada directamente con la victoria. Atrás tuvo
algún problema con Abreu, pero en el mediocampo fue
enorme. SOUZA: A veces no concretó sus arranques
profundos, pero igual fue un puñal llevando juego por
la punta zurda. CURBELO: Al principio estuvo más
impreciso que de costumbre. Insistió en lo suyo y,
jugando y haciendo jugar, estrelló un disparo en el
travesaño, fue figura ofensiva en los segundos 45’.
BROLI: Le costó armar el paso y encontrarse con la
pelota. LIGUERA: Sensacional. Hizo paredes y
triangulaciones, fue imparable con la pelota, reventó un
disparo en un caño, obligó al arquero rival a hacerle un
penal clave y metió tres goles. CAMPORA: Oportuno.
Aportó movilidad y actitud, aún en el lapso inicial en el
que fue controlado por sus marcadores. HORNOS: No
pasa por su mejor momento, sobre todo en el manejo
del útil. Igual, se reencontró con el gol y ambientó el
penal con una pared fabulosa. OTERO: Encarador.
Pujante. MENDEZ: Le dio mayor seguridad al fondo.
VIGNERI: Atrevido. Profundo. CORTES: Entró a mil y
metió un gol maravilloso.
En CRUZ AZUL, pese a haber errado un penal, Abreu
fue el jugador más peligroso. Galdames, Gutiérrrez y
Palencia rindieron, pero al mismo nivel tan sólo 60’.