Grupos de manifestantes en el centro de Bagdad han arrancado, rasgado o destruido numerosas fotografías expuestas en lugares públicos del presidente Sadam Hussein, al tiempo que intentan derribar unaenorme estatua de la céntrica Plaza Fardus.
La estatua, de unos diez metros, se eleva sobre un pedestal a unos quince metros por encima del suelo en la Plaza Fardus (Paraíso), en pleno centro deBagdad, frente a los hoteles Palestina y Sheraton, donde se aloja la prensa extranjera.
Algo más de un centenar de personas intentaron durante más de una hora derribar la estatua de metal sin éxito, y luego probaron a dar mazazos en elpedestal de piedra para poder abrir un boquete que haga tambalear y caer la efigie.
Incluso un tanque estadounidense se acercó a ayudar a los manifestantes en su furia iconoclasta.
Al mismo tiempo, otros manifestantes se encaramaron en los muros de los edificios oficiales y quemaron los grandes retratos del presidente, que se encuentra en paradero desconocido.
Otros pisotearon y escupieron en el suelo fotografías de menor tamaño procedentes de los numerosos centros públicos e incluso negocios privados,donde la fotografía del presidente era hasta hoy obligatoria. EFE