Peñarol perdió 3 a 1 ante Pumas y se despidió de la Copa Libertadores de América. Fue otro triste adiós de los aurinegros. Una despedida dura, por cierto, que terminó castigando al único equipo que perdió dos puntos como local. El equipo de Diego Aguirre pagó muy cara la igualdad de la primera fecha frente a Gremio en el propio Estadio Centenario. Esos dos puntos que quedaron por el camino fueron, en definitiva, los que faltaron ayer para pelear de igual a igual la clasificación con su rival de turno y con el Bolívar que se jugaba todo en La Paz frente a los brasileños.
Con la necesidad de ganar (o al menos no perder si bolivianos y norteños igualaban) Peñarol salió a hacer su negocio. Y lo hizo bien en la primera parte. Se vio un equipo compacto, sólido en defensa, que intentó jugar cuando tuvo la pelota y que atacó cada vez que pudo. El inicio le fue favorable, tanto, que a los 16 minutos Marcelo De Souza pudo haber abierto el marcador cuando cabeceó solo, cara a cara, con el arquero rival. Dos minutos más tarde, tuvo su revancha: corner de Antonio Pacheco y otra vez la cabeza de De Souza que le ganó a todos. Gol y la esperanza aurinegra que crecía a pasos agigantados en la altura mexicana. Ese 1 a 0 lo dejaba en la segunda fase de la Copa.
Peñarol se mantuvo firme hasta la media hora. Después perdió contención. No tuvo marca y los Pumas se adueñaron del trámite y la pelota. Sitiaron al equipo aurinegro en su cancha que se defendió como pudo. Sacó mucho Joe Bizera, atajó otro tanto Adrián Berbia y los mexicanos desperdiciaron no menos de tres chances claras de conversión.
El complemento fue otra cosa. Peñarol pareció otro. Se desdibujó por completo. Los Pumas atacaron una y otra vez y el gol de la igualdad se veía venir. Al final, tanto va el cántaro a la fuente que se rompe. Y se rompió. A los 8 minutos de la segunda etapa, Francisco Fonseca marcó el 1 a 1. Casi simultáneamente, en La Paz, Bolívar pasaba a ganar 1 a 0. Ese doble golpe pareció sentirlo el aurinegro. No tuvo más remedio que salir a buscar el triunfo. Llegó más, es cierto, pudo empatar con un cabezazo de De Souza (a los 13’) pero se expuso demasiado atrás. Ya sin fuerzas por el desgaste del período inicial, ahora con la presencia de Nicolás Rotundo por Mariano Bogliacino pero sin la solvencia defensiva del primer tiempo. Pumas salió con todo a buscar su pasaje a la segunda fase. Atacó, machacó, no dejó respirar a un Peñarol confundido y logró su objetivo, otra vez, por intermedio de Fonseca cuando corrían 32 minutos de la segunda etapa.
Tres minutos después Aílton habilitó a Mariano Trujillo y éste concretó el definitivo 3 a 1, que le dio al equipo dirigido por Hugo Sánchez el pasaporte para los octavos de final en la Copa Libertadores.
El árbitro Héctor Baldassi marcó el final. Hubo festejos en las tribunas y en la cancha. También desazón en filas aurinegras. Se había decretado otra triste despedida de la Copa...
Aguirre: precio
CARO "El empate con Gremio como locales nos costó muy caro", dijo Diego Aguirre al final del partido ante los medios mexicanos. "Para Peñarol siempre es una obligación pasar, pero esta vez no se pudo. Pumas es un buen equipo. Fuerte como local, se hace sentir. En el segundo tiempo nos presionó y no pudimos salir de nuestra cancha", señaló.
bolivar El campeón boliviano quedó eliminado pese a derrotar como local por 1-0 a Gremio. El gol fue convertido por Limberg Gutiérrez a los 62’ al ejecutar un tiro libre. Bolivar terminó en igualdad de puntos que los Pumas, pero con un saldo de -1, mientras que el de los mexicanos es de 0.