Esta vez la magia de Hugo Sánchez salió a lucir del
otro lado de la línea de cal. El técnico de los Pumas
movió las piezas de recambio y acertó. A los 40
minutos llamó a Francisco Fonseca y sacó a Julio
López, de pálida actuación. El ingreso de Fonseca
cambió la historia y el partido. No sólo porque hizo los
dos primeros goles de su equipo sino porque fue una
verdadera pesadilla para el fondo de Peñarol. Fonseca
terminó siendo la gran figura de los mexicanos. El
héroe que le dio la clasificación a los Pumas, el que
permitió que el equipo de "Hugol" pasara a la segunda
fase de la Copa.
En orden de méritos le siguió Rodrigo Lemos. Fue el
titiritero. El que manejó los hilos de su equipo y el que
terminó haciendo la pausa cuando más se necesitaba.
El brasileño Aílton fue importante pero más por lo que
provocó que por lo que jugó.
En Peñarol, se destacó Gabriel Cedrés. Fue el hombre
más regular, el que mantuvo un nivel parejo a lo largo
del encuentro. Hubo un buen comienzo del hondureño
Danilo Turcios pero después fue desbordado de
continuo. Marcelo De Souza hizo un buen partido pero
el resto —salvo Adrián Berbia que no tuvo nada que
hacer en los goles— deambuló en la cancha.