París - Justine Henin se convirtió hoy en la primera tenista belga en adjudicarse el torneo de Roland Garros, su primer título de Grand Slam, al superar en la final a su compatriota Kim Clijsters.
Henin, de 21 años, se impuso con parciales de 6-0 y 6-4 y su victoria, además de permitirle trepar al tercer puesto en el ranking femenino, resultó incuestionable y justa, ya que de las dos belgas que llegaron a la final fue la que mejor tenis desplegó a lo largo de todo el torneo.
La nueva ``reina`` de Francia había destronado justamente a la última campeona y actual número uno del mundo, Serena Williams, a la que superó también de modo inapelable en las semifinales del torneo, victoria que además le permitió desplazar a Venus Williams del tercer lugar del ranking.
Henin le dedicó su primer triunfo en su segunda final en un torneo de Grand Slam (había caído en esa instancia en Wimbledon en el 2001) a ``las personas que estuvieron cerca mío en los momentos felices y en los otros``.
``Quiero dedicarle este título a mi esposo Pierre Yves, a mi entrenador (el argentino) Carlos Rodríguez y a mi madre, que vela por mí desde el cielo``, agregó Henin-Hardenne, que se cobró revancha así de la derrota sufrida ante Clijsters el año pasado en semifinales de Roland Garros.
La nueva campeona de París, que acumulaba otros nueve títulos en el circuito de la WTA y tenía una marca de siete derrotas contra tres victorias ante su rival de esta tarde, no dejó dudas de sus intenciones de alzarse con el Abierto de Francia y lo demostró desde el arranque mismo del partido.
Henin se impuso en el primer juego del choque con el saque de su rival, que cedió el set inicial prácticamente sin oponer resistencia por 0-6 y casi no dio síntomas de recuperación a lo largo del partido.
``Cuando perdí el primer set de esa manera no me desalenté y seguí peleando, pero estuve lejos de mi mejor nivel y no pude torcer la historia``, reconoció Clijsters, quien también iba por su primer título de Grand Slam tras su derrota en una final de este mismo torneo ante la estadounidense Jennifer Capriati en el 2001.
``Estoy feliz por Justine. Esta fue una victoria que representa mucho para ella``, agregó Clijsters, que no pudo festejar del mejor modo su vigésimo cumpleaños aunque como consuelo se mantiene en el segundo lugar en el ranking.
La presencia de dos de sus tenistas en la final de Roland Garros mantuvo en vilo a los habitantes de Bruselas y de otras ciudades de Bélgica, que concurrieron masivamente a bares y lugares públicos para ver las instancias del partido que paralizó al país.
Coronada la reina, ahora el Abierto de París espera por su nuevo rey. El último, el español Albert Costa, fue destronado en la víspera por su compatriota Juan Carlos Ferrero, que mañana irá por su primer título en París ante el holandés Martin Verkerk, ``verdugo`` en semifinales del argentino Guillermo Coria.
Ferrero, nuevo número uno en la Carrera de Campeones, intentará levantar la Copa en Roland Garros por primera vez y tras haber caído en la final del año pasado ante Costa. Para ello deberá vencer a la revelación del torneo, Verkerk, que llegó a la final en su primera participación en París.
A continuación de la final masculina se definirá el título del dobles femenino, en el que la argentina Paola Suarez y la española Virginia Ruano Pascual intentarán alzarse con él por tercer año consecutivo ante Clijster y la japonesa Ai Sugiyama. ANSA