LUIS FERNANDO IGLESIAS
AFINES DE 1993 Nirvana parecía tener su carrera artística consolidada. En 1991 ya había sacudido al mundo con uno de los álbumes más importantes de la historia del rock, Nevermind, que incluía el mega éxito "Smells Like Teen Spirit", una canción escrita por Kurt Cobain en homenaje a su admirado grupo The Pixies. A fines de 1992 salió al mercado la recopilación de descartes y "lados B" Incesticide y en 1993 In Utero, su último álbum de estudio. Las únicas nubes que ensombrecían el horizonte estaban conformadas por las crisis de Cobain. Sus crónicos dolores estomacales, el constante sentimiento de que había traicionado su esencia con el éxito obtenido, junto a su adicción a las drogas duras, planteaban algunas dudas sobre el futuro del grupo.
Nirvana, junto a Pearl Jam y Sound Garden, era una de las bandas más importantes del grunge, movimiento musical nacido en Seattle. Con letras irónicas, desencantadas y muchas veces crípticas, el grunge, descendiente directo del punk, anexó más volumen y mayor profundidad musical a sus canciones. Fue lo que salvó a la década del noventa de ser totalmente olvidable para el rock. El hecho de que Nirvana accediera en la cima de su carrera a grabar un show acústico para MTV era tan probable como que James Taylor aceptara cantar delante de una banda de heavy metal. Era difícil imaginar a esos músicos que sonaban a todo volumen y que destrozaban sus instrumentos al finalizar cada actuación, sentados, interpretando sus canciones con poca amplificación y con una batería más acariciada que golpeada.
El 18 de noviembre de 1993, en Nueva York, lo que parecía imposible sucedió. Los tres integrantes de Nirvana (Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl) junto a Pat Smear, guitarrista que acompañaba a la banda en sus giras, Lori Goldston en cello, más un par de invitados en algunas canciones (Cris y Curt Kirkwood del grupo The Meat Puppets) llevaron a cabo casi una hora de música destinada a quedar en la mejor historia del rock. La trascendencia de aquella fría noche neoyorkina se acrecentó luego, porque esa grabación resultó ser el último registro de la banda.
En noviembre de 2007 se realizó el lanzamiento mundial del DVD Nirvana, Unplugged in New York (Universal Music), que contiene la actuación completa de esa noche. El tiempo siempre es un buen cernidor para apreciar lo valioso. Quince años después el concierto sigue siendo una experiencia sobrecogedora.
Sin cortes. Debajo de una araña con caireles los instrumentos esperan a los músicos entre numerosos ramos de lirios blancos y velas en los estudios Sony de Nueva York. La escenografía fue solicitada por la propia banda. Uno de los productores del espectáculo le comentó a Cobain que eso haría que el escenario pareciera un funeral. El líder de Nirvana le respondió que precisamente eso era lo que quería. Los músicos entran al escenario mientras el público aplaude. No parecen típicos exponentes del grunge. Cobain luce un saco de lana beige que parece robado a su abuela. "Vamos a tocar una canción de nuestro primer disco. La mayoría de la gente no lo tiene". Con esas palabras da comienzo el recital y a continuación la banda toca "About A Girl" del primer álbum, Bleach.
Los unplugged fueron una idea de la cadena MTV nacida casi por casualidad. Una actuación del grupo XTC y, especialmente, una improvisación acústica que hicieron Jon Bon Jovi y Richie Sambora de la canción "Wanted Dead or Alive" en el MTV Video Music Awards, ambos en 1989, tuvieron amplia repercusión. La cadena televisiva descubrió entonces un buen filón para explotar. Las transmisiones regulares comenzaron ese mismo año. Decenas de bandas y solistas interpretaban sus grandes éxitos en versiones "desenchufadas", en ámbitos reducidos, logrando una comunicación íntima con el público.
De los catorce temas que eligió la banda para esa noche tan solo ocho eran propios. Los seis restantes fueron covers de grupos o solistas admirados por Cobain. La elección sorprendió a los responsables de MTV, pero era difícil imponer algún tipo de condicionamiento a Nirvana. El único gran éxito que interpretaron fue el segundo tema del recital "Come As You Are". No tocar sus canciones más conocidas era algo que el grupo hacía con frecuencia en sus actuaciones tradicionales. Cobain confesó en uno de sus últimos reportajes que estaba enfermo por la obligación de tocar "Smells Like Teen Spirit" cada noche, y que además se había olvidado de la forma en que se tocaba el solo.
Las sorpresas continuaron. El tercer tema que interpretan es una canción cristiana tradicional "Jesus Want Me for a Sunbeam" (Jesús quiere que sea un rayo de sol), en la versión de The Vaselines, banda escocesa de tendencia indie favorita de Cobain y que llegó a ser telonera de Nirvana en Edimburgo. Cambian levemente su título: "Jesús no quiere que sea un rayo de sol". El bajista Novoselic pasa al acordeón y el baterista Grohl al bajo. El acordeón y el cello de Goldston dan un clima muy agradable a la canción. La inclusión de éste último fue un gran acierto. El sonido del cello, un instrumento que parece totalmente extraño a la música de Nirvana, aporta un timbre y una sonoridad que encaja perfectamente.
Como era previsible la banda cometió pequeñas violaciones a las reglas. En el riff que marca el comienzo de "The Man Who Sold the World" de David Bowie, Cobain distorsiona su guitarra acústica. Nadie se atrevió a decir nada. La versión es excelente, con la voz algo desganada de Cobain, y el trabajo que realizan el bajista Novoselic y el guitarrista Smear remarcando con sus notas la parte del estribillo. Se nota la inseguridad de Cobain para interpretar el tema. Reconoce que un acorde que toca Smear lo distrae y se pierde. Antes de comenzar a interpretarla en el recital había anunciado: "sé que voy a arruinarla en algún lado". Hay una notoria "pifia" al comienzo del solo, pero el error es disimulado con un pequeño deslizamiento de la nota hasta llegar al tono adecuado. Con o sin error, la canción es una de las más bellas de la noche.
Luego Cobain continúa con las advertencias: "esta es otra canción que puedo arruinar", dice antes de interpretar "Pennyroyal tea". A último momento decide tocarla en solitario y avisa que lo hará en un tono diferente. "Si sale mal la tocamos de nuevo y esta gente deberá esperar".
En el ensayo habían probado con Smear en segunda voz y guitarra, luego con Grohl en guitarra, pero la versión dejaba que desear. La dolida voz de Cobain a solas con su guitarra logra una impecable versión. Otra vez falla la predicción fatalista del guitarrista.
El DVD contiene la actuación íntegra de la banda. Dos canciones no fueron incluidas en la versión que emitiera MTV. "Oh, Me", cover de The Meat Puppets, y "Something In The Way". Esta última habla de un puente en la calle Young cercano a la casa del pueblo natal de Cobain y Novoselic en Aberdeen (Washington). Según la historia, que pretende ser autobiográfica, cuando su madre lo echaba de su casa él vivía bajo ese puente. En la letra de la canción los animales que caza son sus mascotas y come pescado porque "los peces no tienen sentimientos". En 2003, Novoselic dijo a la revista Guitar World que si bien Cobain pasaba mucho tiempo ahí, vivir bajo el puente -entre el barro y con las olas que iban y venían- era imposible. Más allá de que la historia sea cierta o no, lo que es poco entendible es el descarte que hizo MTV de esta canción en la emisión final del show.
Ojos tristes. Recordando las negociaciones previas al show, un productor comentó que "aceptaron de inmediato", quizás porque como dijo Novoselic antes del concierto, "podemos mostrar nuestro lado más melódico, como un suave papel higiénico". La edición en DVD es excelente por los extras que incluye. A la versión completa de la actuación se agrega la que emitió MTV el 14 de diciembre de 1993, el ensayo previo al concierto, con el grupo tocando cinco canciones que luego interpretarían esa noche, y un documental de 1999 titulado Bare Witness: Nirvana Unplugged (Testigos desnudos: Nirvana Unplugged) en el que se entrevista a productores y colaboradores del show junto a miembros de la audiencia. Todos coinciden en que se trató de una noche única e irrepetible y que en el aire había una cierta electricidad. Una fan expresa que Cobain estuvo muy nervioso durante todo el concierto. Esto es comprensible. Para el guitarrista no fue fácil desprenderse del volumen, la electricidad y el ruido, componentes importantes de la música de Nirvana y que hacen pasar inadvertidos algunos errores de ejecución. Presentarse casi desnudo, apenas protegido por su guitarra acústica, era un desafío diferente. No puede definirse a Cobain como un virtuoso de su instrumento, pero era buen músico, manejaba en forma correcta la guitarra y poseía un importante dominio de la voz: podía emitir desde un susurro hasta un grito desgarrador, sin perder su identidad y expresividad.
A través del formato acústico es más fácil apreciar el papel de cada músico en la banda. Destacan el serio apoyo y solidez que brindan Novoselic y Smear, junto a la alegría que se nota en cada gesto de un jovencísimo Grohl. El baterista, actual líder y guitarrista de los Foo Fighters, toca su instrumento casi en susurros, y aparece nítido en la segunda voz de varias canciones, particularmente en "Polly". Pero en el vértice de todo está Cobain. Con su saco de abuela, su aspecto poco aseado y una tristeza infinita en la mirada, mueve las piezas del show a su antojo, mientras se muestra amable y hace varias bromas durante los cincuenta y seis minutos de concierto. Agradece cada vaso de té que le alcanzan "aunque ya fueron cuatro", se queja en forma irónica ante las demoras de afinación: "¿Están afinando un arpa? Se supone que somos una banda de rock millonaria y deberíamos tener algunas guitarras de reserva". Su mordacidad ante la cadena queda de manifiesto cuando dudan en tocar dos temas parecidos en forma sucesiva: "Esto es un show de TV y ellos lo editarán de la forma que quieran".
Con "All Apologies" se logra uno de los mejores momentos del concierto. Cobain juega con los tonos de su voz emitiendo susurros o carrasposos gritos ahogados. Podría haber sido un hermoso final, pero el líder de Nirvana anuncia que harán un tema más, y llueven los pedidos. Cuando la audiencia reclama "Rape Me" (Viólame) contesta que "no creo que MTV nos permita tocar esa canción". El tema fue vetado por los ejecutivos de la cadena en el MTV Video Music Awards de 1992; luego Grohl y Novoselic propusieron un par de canciones que también son rechazadas. Finalmente, a media voz dice "Fuck you all!", y elige despedirse con una vieja canción del siglo XIX hecha popular por el cantante y guitarrista folk Leadbelly, "Where Did You Sleep Last Night". Al final de la interpretación surge su grito, como para recordar que el grupo sigue siendo el mismo, por más versión acústica que interprete.
Visiones del porvenir. Es difícil presenciar la actuación sin pensar lo que esperaba a Cobain, quien aparece con su clásica mirada melancólica acrecentada por el formato de las canciones y un aire de adolescente desvalido. A ese músico alternativo de extrema sensibilidad, el éxito no le sentaba bien. En el unplugged hay alguna pista de ese desencanto. Antes del programa se había corrido el rumor de que habría músicos invitados. El nombre de Neil Young se había barajado junto al de otras celebridades. Un momento de tensión se generó en el público cuando vieron que los invitados serían los "hermanos Meat Puppets", grupo admirado por Cobain pero de poca fama. Cuando interpretan "Plateau", el líder de Nirvana deja su guitarra y se dedica a cantar la lenta melodía sosteniendo un encendedor en su mano izquierda mientras una amplia sonrisa se dibuja en su cara. Posteriormente esa felicidad lo hace incurrir en un voluntario error: "ahora vamos a hacer `Lake of Fire` de nuestro segundo disco", cuando en realidad se trataba del segundo disco de los Meat Puppets. Es que a Cobain le hubiera gustado integrar un grupo al margen de los males de la celebridad.
El 27 de enero de 1994 la revista Rolling Stone realizó uno de los últimos reportajes a Cobain. Allí el músico reconoce que el éxito de Nevermind lo había asombrado. "Fue tan rápido y explosivo que no supe como manejarlo. Si existiera un curso para aprender a ser estrella de rock, me habría gustado inscribirme". Durante toda la nota reafirma que está en un muy buen momento. Sus dolores de estómago han cedido, está feliz con su familia y tiene varios planes con Nirvana. "Lo único que espero es que tanta dicha no me aburra. Creo que siempre seré lo suficientemente neurótico como para hacer algo extraño".
El viernes 8 de abril, Cobain, de 27 años, fue encontrado sin vida en una pequeña habitación a los fondos de su casa con una escopeta sobre el pecho y una nota junto a su cuerpo dirigida a "Boddah", su amigo imaginario de la infancia. Allí se citaba una frase de la canción "Hey Hey, My My" de Neil Young, el mismo que no fue al concierto: "It`s better to burn out than to fade away" (Es mejor arder que apagarse lentamente). Aún hoy Young evita hablar del asunto, pero reconoce que cada vez que canta la canción recuerda a Cobain.
DESPUÉS DE la muerte de Cobain, MTV hizo algo inusual. Durante todo el fin de semana emitió, una y otra vez, el unplugged de Nirvana. La misma cadena que pulcramente cortó en la edición final del programa las ácidas bromas de Cobain, y que tuvo muchas dudas en cuanto a la realización del espectáculo, al morir el líder del grupo pasó a ser su más incondicional difusora. Tampoco existían planes de editar un álbum con dicho concierto pero en noviembre de 1994 salió a la venta MTV Unplugged in New York, que fue directo al número uno en ventas.
Cambio de parecer
La conspiración dudosa
LOS COQUETEOS del líder de Nirvana con la muerte se incrementaron pocos meses después del unplugged. En un incidente en Roma, Cobain tomó cincuenta pastillas mezcladas con champán. Luego de salir de su internación siguió consumiendo heroína. Fue internado, contra su voluntad, en un centro de rehabilitación.
Tom Grant fue el investigador que contrató Courtney Love para intentar ubicar a su marido en los primeros días de abril de 1994 luego de que Cobain se escapó de dicho centro. Unos días después fue encontrado muerto. Grant es uno de los principales impulsores de la teoría de que fue asesinado. Para el investigador, es imposible que Cobain pudiera matarse con la cantidad de heroína encontrada en su sangre. Cuestiona además la veracidad de la nota encontrada junto al cadáver, argumentando que parte de ella fue escrita por Cobain y parte no, y que en realidad se trataría de una carta de despedida a Love, de quien pensaba divorciarse. La historia puede leerse en su sitio de Internet (www.cobaincase.com) con traducción al español.
También se editaron los libros Who Killed Curt Cobain (1998) y Love and Death: The Murder of Kurt Cobain (2004) de Max Wallace y Ian Halperin que apoyan la teoría conspirativa. Finalmente en 1998, el director Nick Broomfield lanzó el documental "Kurt & Courtney", que puede verse cada tanto en los canales de cable. Lo más interesante del documental es una entrevista que realiza a un músico de heavy metal, Eldon Hoke, conocido como "El Duce" y líder del casi anónimo grupo Hoke and the Mentors. Éste asegura que Love le ofreció 50 mil dólares por matar a Cobain. Al poco tiempo "El Duce" murió arrollado por un tren mientras se encontraba totalmente alcoholizado. Repitió hasta el día de su muerte que sabía el nombre de quién mató al guitarrista.
Pero incluso Broomfield cree que se trató de un suicidio aunque, según sus palabras, Cobain no fue debidamente cuidado en sus últimos días. "Creo que Courtney ya estaba pensando en el futuro y que él era descartable".